Hay algo deliberadamente humano en un disco llamado NO SOY UN ROBOT. Junto a Bbynito y Della, Yeyo construye un álbum donde guitarras, electrónica y distintas formas del folk conviven con una naturalidad que vuelve innecesario preguntarse dónde termina una cosa y empieza la otra. En sus primeras canciones, la música respira, se toma su tiempo y deja a Yeyo en un lugar particularmente revelador: más íntimo, alejado por momentos del flow y dispuesto a comprobar cuánto puede transmitir el poder de su voz. NO SOY UN ROBOT comienza en ese estado casi hipnótico, como si primero necesitara absorbernos antes de cambiar de mutar.
La calma inicial es apenas una manera de preparar el terreno. A medida que avanza, NO SOY UN ROBOT empieza a ensancharse: las guitarras conviven con sintetizadores, las voces acompañan ese cambio de intensidad y aquello que comenzó desde un lugar íntimo adquiere progresivamente una dimensión más física. “Muyido” lleva la psicodelia hacia un terreno cercano a Tame Impala, mientras “Velocidad” acelera hasta encontrarse con sonidos siderales y una energía bailable. Pero el disco nunca termina de entregarse por completo a ninguno de esos lugares. Yeyo, Bbynito y Della parecen más interesados en atravesarlos que en quedarse a vivir en ellos, haciendo de NO SOY UN ROBOT una música en permanente transformación.

Portada x Ivan Pierotti
La libertad con la que Yeyo, Bbynito y Della se mueven entre esos registros tiene una historia detrás. Julián Tello comenzó su recorrido musical en Jvlian, grupo que se adelantó al cruce de rap, trap, funk y R&B que algunos años después ocuparía buena parte de la música argentina. Tras la separación se alejó durante cuatro años de sus propias canciones, aunque permaneció cerca de la escena trabajando junto a YSY A y participando desde la producción y el vivo. Su regreso llegó con los dos volúmenes de Enemigo del fin, donde empezó a explorar una faceta más cancionera, acústica y lo-fi, antes de continuar abriendo el juego con Vitamina y producciones junto a artistas como Lara91k. Ese recorrido ayuda a entender NO SOY UN ROBOT : más que una ruptura con el Yeyo anterior, es el resultado de alguien que lleva años descubriendo cuántas formas diferentes puede adoptar su música.

PH: Sebastian Arpesella
Yeyo es el nombre artístico de Julián Tello, un cantante, compositor, actor y productor musical argentino. Conocido por haber sido uno de los miembros fundadores y vocalistas de JVLIAN, una banda pionera y de culto en la escena del hip-hop, rap alternativo y funk en Argentina, su música solista fusiona su clásico flow rapeado con una faceta de canciones más íntimas, acústicas y de estilo lo-fi.
Bbynito , aka de Bruno Donato, es un productor, compositor y cantautor argentino. Su trabajo atraviesa la composición, la producción y la interpretación, construyendo un universo sonoro propio que combina sensibilidad pop y experimentación. Como productor, ha trabajado junto a distintos artistas, recientemente con sixsex en Ultra y Juana Rozas en Tanya en el Crucero
DELLA es compositor, productor y músico argentino. Como productor e ingeniero, está involucrado en un amplio espectro de proyectos que incluyen a artistas como Juana Rozas, Tayhana, Nathy Peluso, Juliana Gattas, Six Sex, entre otros.Fuera del estudio, ocupa los roles de músico, DJ y director musical, y cuenta con presentaciones en festivales y salas de Latinoamérica y Europa (Monegros Festival, Personal Fest, Razzmatazz, Estadio Obras, entre otros).
Actualmente se encuentra presentando su álbum POSNET y colaborando en VITTAMINA junto a YEYO y BBYNITO.