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Villanos ¡En un cumple!

Son las 21 hs. del sábado 11 de abril. Ayer festejaron sus 31 años con la música y hoy es la fiesta. Poco a poco se va poblando el lugar con las clásicas remeras a rayas. La escena que presenta El Teatrito es hermosa: decenas de adultos acompañados de niños prestos para disfrutar el show de su banda favorita. Con este ambiente se presenta Villanos en el primer gran show desde su regreso a los escenarios. Con Niko Villano a la cabeza y secundado por Mini y René(dos históricos), la función arrancó con Digo Que Sí y Fuera De Sistema, algo que auguraba una noche movida en el barrio de Congreso.

El agite, las sombrillas y los pequeñossobre los hombros de los más grandes dieron un marco de fiesta al cumpleaños de los oriundos de Villa Celina. Hasta La Muerte(con intro de Ahora Te Puedes Marchar de Luis Miguel) ,Manos Vacías, No Tires Arrozy Maldito Rocanrol fueron algunos de los clásicos que sonaron en la lista, además de dos canciones inéditas que fueron presentadas en sociedad al pueblo Villano.

Pasada la mitad del concierto apareció el primer invitado: TomyCasparri, cantante de MAD, pisó las tablas para interpretar, junto a la tecladista Alma Villana, una improvisada versión de Highway To Hell.

Llame Ya! empezaba a anunciar el cierre de una presentación con alto voltaje rockero. Con una presentación a lo Marty McFly la banda se dispuso a tocar Johnny Botón, una suerte de versión autóctona y villana de Johnny B. Good, la cual encontró a Niko y Mini tocando y bailando entre el público. Luego, el hit Chau Corazón empezaba a anunciar un cierre a toda orquesta.

El segundo convidado de la noche fue, según Niko, “un amigo de la vida, vecino de edificio con quien hice música desde chico”. Esa fue la introducción para presentar a Sergio “Poyo” Toloza, ex guitarrista de Viejas Locas, quien interpretó Eva y Sale Caro, primer single radial de la banda. Para ese entonces el ambiente era realmente una fiesta, y con torta incluida, Lima Limón fue uno de los temas más festejados por los presentes.

Para el cierre se guardaron el contraste entre su versión rockera de la canción cristiana, El Señor de Galilea y Putas, otro clásico del repertorio de la banda.

Para el final y con los niños presentes sobre el escenario, Sin Mí fue la canción elegida para ponerle el broche de oro a una noche de nostalgia y alegría. De padres e hijos, tíos y sobrinos demostrando que el rock y el amor por una banda trasciende las barreras del tiempo y las edades. Porque 31 años no son nada y Villanos demuestra que están tan vigentes como siempre.

Crónica Juan Rodriguez

Fotos Mailén Pizarro