El pasado fin de semana, Él Mató a un Policía Motorizado se presentó en el micro estadio de Atenas ante un público eufórico que colmó el lugar, confirmando una vez más su peso en la escena del rock nacional. Las entradas se agotaron días antes del recital. La presentación fue el puntapié inicial de una gira que los llevará a recorrer varios países.



El show comenzó poco después de la hora pautada, con “El Magnetismo” como carta de presentación, una elección ya tradicional que esta vez tuvo un giro inesperado: mientras la banda tocaba, en pantalla se proyectaban imágenes de El Eternauta, aportando una dimensión visual cargada de sentido y emoción.



Durante las dos horas de recital, el grupo platense repasó buena parte de su discografía, pero puso especial énfasis en las canciones de su último álbum, que fueron celebradas con entusiasmo por un público entregado. El sonido fue impecable y el pogo, intenso: se vivió ese clima tan característico que logra combinar comunión, sudor y alegría. No faltaron los carteles entre la multitud ni las personas que se animaron a subirse sobre los hombros ajenos, entre saltos y abrazos compartidos. Para «Terrorismo en la copa del mundo» fue invitada , cómo en otras ocasiones, Priscila Rauto de Las Bermudas. Santiago Motorizado agradeció varias veces por el aguante y arengó más de una vez al público con un: «Quieren más?».

Una vez más, Él Mató ofreció algo más que un show: fue una experiencia colectiva donde música, imágenes y energía en vivo se conjugaron para dejar huella. La banda sigue creciendo sin dejar de ser fiel a su esencia, y cada presentación suya confirma que su lugar en el corazón del público no es casualidad, sino consecuencia de una conexión auténtica.


crónica: Valentina Ebra
Fotos : Jessica Vispo