Con la sala casi completa desde temprano, Delfines Entrenados Para Matar abrió la fecha con una presentación muy celebrada por el público.
Más tarde, Massacre tomó el escenario con un recorrido por distintas etapas de su carrera, combinando intensidad, clásicos y una conexión permanente con una audiencia que acompañó de principio a fin.
















Fotos por Joaquín Pertierra