¿Qué pasa cuando la vida se convierte en una partida donde cada movimiento tiene consecuencias? No se puede vivir EN JAQUE explora, desde la danza contemporánea y el jazz, las tensiones, alianzas y relaciones de poder que atraviesan los vínculos humanos.
Con 13 intérpretes y una propuesta audiovisual inmersiva que integra cuerpo, iluminación, sonido y visuales, la obra construye un universo inspirado en el tablero de ajedrez, donde las reglas, los roles y las jerarquías se transforman constantemente.
Una experiencia escénica que recorre el camino del orden al colapso y de la confrontación a la reconstrucción, poniendo en escena la fragilidad de los vínculos y la posibilidad de transformación colectiva.
Entrada general $35.000 – Entradas y más información – Teatro El Cubo

Una nueva creación de Ser Humano
Dirección General: Tatiana Rohr @tatirohr
Coreografía: Ailén Rybak @ailenrybak
Teatro El Cubo – Zelaya 3053, CABA
Funciones: viernes de octubre · 20:30 hs
Duración: 45 minutos

Ser Humano es una compañía de danza dedicada a la creación de obras escénicas que exploran los vínculos, las tensiones y las decisiones que atraviesan la experiencia humana. A través de un lenguaje que fusiona danza contemporánea y jazz, la compañía desarrolla universos escénicos donde el cuerpo se convierte en territorio de conflicto, encuentro y transformación.
Sus creaciones se caracterizan por una fuerte impronta visual y dramatúrgica, integrando escenografías modulares, atmósferas lumínicas y una narrativa física que dialoga con problemáticas humanas universales.
Ser Humano busca construir experiencias escénicas sensibles y potentes, donde el movimiento, la imagen y el espacio escénico se articulan para invitar al espectador a reflexionar sobre las dinámicas de poder, la fragilidad de los vínculos y la posibilidad de transformación colectiva.
TATIANA ROHR Y AILÉN RYBAK (DIRECCIÓN Y COREOGRAFÍA)
Desde una sensibilidad común, Tatiana Rohr y Ailén Rybak comparten una búsqueda centrada en el cuerpo como territorio de pensamiento, emoción y transformación.
Su dirección propone procesos de creación donde la técnica dialoga con una fuerte construcción visual del espacio, expandiendo la narrativa coreográfica.
Su trabajo se destaca por el cruce entre el movimiento, la dramaturgia física e imágenes escenográficas que expanden la narrativa coreográfica, abordada desde un enfoque colaborativo a través de un laboratorio de movimiento que integra la singularidad de cada intérprete investigando las dinámicas humanas que atraviesan los vínculos, el poder, la fragilidad y la cooperación.