Llegando al nuevo milenio, y luego de varios proyectos, Nikko forma Mala Reina en el 2007, reconocida banda de Nu Metal y Metal Alternativo que lo tenía como voz cantante y con la cual grabó tres álbumes de estudio, hasta que llegó a su fin en el año 2018. Paralelamente, Nikko asumió la voz en Rowek (Proyecto del baterista fundador de V8, Rata Blanca y Nativo Gustavo Rowek) en el año 2011, puesto que ocupa actualmente, grabando con la banda sus discos de estudio y recorriendo con ella varios puntos del país.
En el 2019, Nikko Vicente asume un nuevo desafío en su carrera y con el la concreción de un sueño pujante: editar su primer material solista.
Nikko emprende con este proyecto una nueva etapa como intérprete y como músico, buscando con este material un sonido sencillo y fresco, y buscando también mostrar algo diferente a todo lo que venía haciendo hasta ahora. Sus influencias musicales oscilan desde el Hard Rock, pasando por géneros como el Punk o el Grunge, hasta llegar al Metal Moderno.
Nikko Vicente toma para si este viaje buscando explorar en otras sensaciones musicales, compositivas y escénicas, y fue su primer sencillo, “El Alud”, el que plasmó esa búsqueda de horizontes que tienen, para él, la música y el arte.
“Metamorfosis” es el disco que nos mostró entonces esta nueva era en la carrera de Nikko Vicente, un espacio personal, íntimo y relajado, donde este artista nacional pone todo su talento al frente para mostrar qué más sabe hacer.
“Metamorfosis” se gestó en los estudios Camarón Brujo, junto a Nicola Carrara y Naku Berneri como productores artísticos, y contó con la participación de varios músicos invitados.
Nikko Vicente nos sigue invitando a sumergirnos en su Universo, donde un escaparate lleno de historias tiene luz para brillar en cada acorde.