Escribe Brian Bopp.
Fotos de Gody Mex.
La gente va entrando lentamente a la sala del Teatro Coliseo, se los puede ver a cada uno con una declaración jurada en mano, papel en el cual declaras que no tenés síntomas de covid -19. Es una imagen rara para un concierto de rock, es más parecido a una fila para pagar cuentas o hacer algún trámite.
Todos entramos con barbijos como si estos vinieran en el programa de una obra de teatro, ¿obra o concierto de rock?, las dos palabras parecen algo paleontológicas, después de tanto tiempo sin poder presenciar un concierto en vivo.
En el ingreso al recinto, el personal de seguridad te recibe la declaración y te toma la temperatura , algo muy necesario en estos tiempos. Una vez entrado en la sala el mismo personal te va guiando hacia tu lugar, mientras que por el sistema de sonido se escuchan las reglas básicas del show, esas que te avisan que desde que entras hasta que salís tenés que quedarte sentado y sin moverte. Una vez en el sitio, se empieza a escuchar a todos los seres humanos que ya casi uno se había olvidado cómo era ese sonido, esos que antes llamábamos «público». Todo parece muy antropológico, viéndolo desde afuera me siento parte de una pieza de algún museo olvidado….

Poco a poco se empieza a escuchar cómo aplauden efervescentemente para que salgan a escena los Massacre. De pronto se apagaron las luces y se escucha un sonido a la derecha del escenario. ¿Será la guitarra de «El Tordo» Pablo Mondello (guitarras y efectos)? Es el check líne de guitarra más largo del mundo, cada vez se siente más y más energía en la sala.
La gente desbordando de aplausos, es esa energía olvidada hace años la que poco a poco empieza a colorear el teatro, el corazón me empieza a latir más rápido, el deseo es el premio mayor. Se escucha a lo lejos otro dale mi vida!!! Y nuevamente la gente empieza aplaudir, es un constante subir y bajar de emociones, entre esas subidas y bajadas por fin se escucha la voz de «Walas» Guillermo Cidade (voz, theremin y percusión) «hey!!! un beso Khaleesi» y automáticamente se abre el telón, escuchándose la introducción de piano de la «octava maravilla» a un volumen descomunal, la presencia de bajos es impresionante, se siente la energía acumulada de los Massacre, las luces del teatro se ponen verdes anticipando que será una noche para recordar al Mamut.

Asi como empezo la «octava maravilla» terminó explosivamente y con un público lleno de aplausos. Wallas usa ese pequeño tiempo para decirnos «Hola un beso!!! massacre en vivo loca» Y arrancan a tocar «compulsión«. En este segundo tema se empieza a sentir el predominio de las guitarras de la mano de Federico «Fico» Piskorz (guitarra y sintetizador) y el «Tordo«. Entre esas melodías locas de octavas frenéticas se siente un bache de arpegios musicales y «Wallas» grita: «AMOR!!! TOTAL!!!» ya se siente que este show tiene una energía hermosa.
Al terminar el tema, Wallas agradece al público y le dedica el tema a Pato Larralde (cantante de Sauron y Los Antiguos) que falleció el pasado 14 de junio. Antes de arrancar con el tercer tema que es «Estamos en Problemas» se lo empieza a sentir más carismático y nos regala un «divino verlos lokis», sucesivamente se introduce la batería de Carlos «Charly» Carnota (batería y percusión) y las melodías de guitarras repletas de chorus que nos van anticipando la melancólica canción, donde más adelante la letra reafirma con las primeras frases «Caía el sol, sobre la catedral, son balas de plomo aquí…estamos en problemas».
Estoy escuchando un disco del 2007 que poco a poco me pone más reflexivo con los problemas contemporáneos, algo así como un recuerdo hacia el futuro.
El cuarto tema «La orquídea blanca» es esa hermosa canción que nos cuenta la historia de la película «El ladrón de orquídeas» (una comedia dramática estadounidense del 2002 dirigida por Spike Jonze sobre un guión de Charlie Kaufman). Y es en este tema donde empieza su majestad el gran «tordo» a tocar esos solos psicodélicos con melodías de otros planeta. Ni bien termina la canción, se lo ve sacarse los auriculares que tenía como monitoreo para poder escuchar el empuje del amplificador caliente antes de empezar el quinto tema de la noche. Entre este pasaje, Wallas utiliza el silencio para recordar a Rodolfo Garcia (baterista de Almendra) quien también nos dejó este año. además dio uno de sus típicos monólogos pop, que fue más o menos así: « ¿Bueno como anda eso?… ¿cómo anda la cosa ostras sinicas?… ¿todo bien?… bueno contentos por que ya tenemos la sputnik y la made in usa, osea que ya no haya más conflictos, ya tenemos la rusa y la yankee, tenemos a river y boca, asi que porfavor que no haya más conflictos…mmm Khaleesi…. bueno seguimos con el mamut, se dan cuenta que estamos tocando el mamut en su orden, en tiempo y en forma, en su orden y progreso, bueno lokes seguimos con el mamut a ver qué te parece» .
¿Que decir no? volver a escuchar a Wallas con sus diálogos que dan tranquilidad y reflexión a todo su público es como ver luz al final del túnel, ya todos sabemos que esto es parte del show, èl y sus monólogos, además de todos los personajes que acompañan cada tema.

Charly cuenta cuatro y arranca «divorcio» un tema corto que vuela muy rápido, pero nos deja con ese estribillo rebotando en nuestras cabezas «Tan difícil todo se hace». Uno piensa en todo lo difícil que es hoy en día algo que antes era tan cotidiano. Sucesivamente es convocada «la reina de marte» unos de los temas más conocidos del mamut, es ese que tenía un video en donde recordaban a los juegos de sega, la trama era un skater de 8 bit que viajaba de aventura en aventura. En este tema wallas usa la mascara de la reina de marte y se transforma en ella, usando el escenario como una pasarela, el tema termina en un blackout de luces, negro absoluto.
Se escucha la voz en off de Wallas: » ¿COMO ANDAN LA COSA… JODIDA, PANDEMIA, CEPA UNO, CEPA DOS, CEPA MANAOS, HONGO NEGRO, NO SE QUE…. SEGUNDA OLEADA ,TERCERA OLEADA Y ENCIMA DE TODO ESTO Y ENCIMA , VIENEN ZOMBIES!!!» anunciando la septima cancion de la noche. Solo Massacre puede hacer una canción de zombies tan bien, se podría poner con cualquier imagen de películas de estos seres infectados con un virus, que encajaría perfectamente. «vienen zombies… perdí mi lugar»

Antes de empezar «clavos y globos» nos regalan una sorpresa inmensa, un músico invitado que es ni más ni menos que Litto Vitale, el mítico compositor, pianista y productor. Litto empieza a tocar un piano bien barroco que tiende siempre a llevar hacia atrás la canción, golpes y golpes de notas graves que sacuden el teatro, hasta que llega el punto máximo de lal tema con una carga sin fin, que de un momento a otro se desinfla en una gran ovación del público, el que no puede creer lo que vivió.
Sucesivamente tocan «Invasoras amazonas» y luego, antes de tocar «Maggie may» el cover de Rod Stewart que está incluido en el disco, Wallas saca al escenario la radio original de la tapa del «mamut» para que todos la veamos, explicandonos que antes de intervenirla con barro funcionaba a la perfeccion, pero la intervención paleontológica la dejó obsoleta aunque inmortalizada en la que creo que es una de las mejores tapas del rock nacional.

Antes de empezar «la epidemia» aclaran que no quieren ser como Casandra la sacerdotisa de Apolo, que tenía el don de las predicciones, ya que «la epidemia» nos muestra casi una predicción de lo que hoy en día se está viviendo. Vuelve a aclarar que es solo una canción. En este tema entra «tory» la manager de los massacre a hacer coros de lo que serán las últimas dos canciones de esta primera parte del show.
Casi sucesivamente arranca «Resurrección» con la bateria de charly y el bajo hipnótico de Luciano «Bochi» Facio (bajo y coros) mientras los gritos de wallas invocan a Willy Crook (saxofonista y guitarrista) que falleció el 27 del mes pasado. Me pongo a pensar que fue un show de reflexiones a la vida por parte de la muerte, algo así como un gusano que se transforma en mariposa, la vida como una transformación. Termina esta primera parte del show con todo el «mamut» completo, una ovación de aplausos, en donde se escucha a la gente gritar «gracias Massacre por devolvernos la vida«. Un show que nos hace valorar lo mágico que teníamos antes de la pandemia.

Segunda Parte
En esta noche Wallas nunca paró de agradecer al público y al teatro en sí, algo mágico pasaba en ese lugar y no fue hasta que nos contó, que en ese teatro vieron a Gustavo Santaolalla el gran músico, productor , fundador de Arcoiris y ganador de dos premios Oscar, y fue ahí donde empezaron una amistad que terminó en lo que hoy es «Mariposa» el nuevo single de massacre, y en el cual Gustavo santaolalla se convirtió en el productor de este hermoso tema que fue con el que abrieron la segunda parte del show.
«Mariposas» es el nuevo single de Massacre y como es de saber, las mariposas, esos pequeños insectos con alas de muchísimos colores y formas, siempre llegan en buen tiempo, en la primavera, es allí donde dejamos atrás ese invierno frío y oscuro lleno de pantanos con mil lamentos, serà mejor olvidar para dar lugar a lo nuevo pero trayendo a casa la sabiduría adquirida, es hora que volvamos a hipnotizarnos con sus colores.

En esta segunda parte del show se dedicaron a tocar sus temas más icónicos. Después de mostrarnos el nuevo single, siguieron con dos covers, el primero de David Bowie «Ziggy stardust» y el segundo de R.E.M «The one I love» para después adentrarnos bajo el sol con el himno al amor «Tanto Amor» del disco «Ringo» del 2011. Como es de esperarse en esta lista de temas, no podrían irse sin tocar «Sofia, la super vedette» y así lo hicieron, pero bueno en esta parte uno pensaría que ya empezaron a tocar temas más viejos y es ahí donde cambiaron de rumbo al abrir paso a una canción de «Biblia Ovni» el disco del 2015. El tema fue «muñeca rusa» y Wallas nos recordó que el 2 julio fue el día del ovni, en donde se recuerda el incidente que pasó en Roswell.

En este momento ya estabamos llegando a los últimos dos temas del show, el ante ultimo «Te arrepiento» del disco «Aerial» y por ultimo «Mi mami no lo harà» del disco de culto «Galeria desesperanza«. El show terminó con aplausos y gritos, una mezcla de energías incontrolables, ganas de hacer pogo pero moralmente sentados sin movernos, al punto de explotar por dentro.
Era la hora de salir del teatro y así como entramos con protocolos nos fuimos con protocolos, esperando la salida por turnos, domesticados pero con una dosis de rock más. Resistir es parte de la cultura rock y por más que el mundo se caiga a pedazos siempre vamos a estar ahí, apoyando a nuestras bandas.
Categorías: Notas Fotos
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