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Legado y vigencia: Black Label Society regresó a la Argentina con doble partida

Black Label Society volvió a Buenos Aires, con dos fechas agotadas, la primera fue en Palermo Groovey luego en el Teatro Flores,en el marco de una gira Latinoamericana donde se dejó bien en claro que el vínculo con el público argentino sigue intacto.

La banda liderada por Zakk Wylde no solo repasó buena parte de su discografía, sino que construyó una noche cargada de mística con el homenaje a Ozzy Osbourne, con un clima casi ritual, Wylde levantó su vaso, brindó y lanzó un beso al cielo, gesto que fue acompañado de la ovación del público. En el momento que tocaron “No more tears” la gente enloqueció. La conexión con Ozzy no es sólo histórica sino emocional, y se sintió en cada uno de los que presenciaron ese momento, teniendo en cuenta que en poco más de dos meses se cumple el aniversario de la partida del “príncipe de las tinieblas”.

El show duró aproximadamente una hora y media, de forma sostenida, sin baches. La lista estuvo compuesta por un equilibrio entre clásicos, canciones melódicas y riff pesados, con su particular estilo entre lo salvaje y virtuoso. Un momento culmine fue cuando ambos guitarristas realizaron el duelo de guitarras por sus espaldas, como recurso un tanto teatral con una respuesta eufórica inmediata en los presentes.

No es casual que la banda haya agotado no solo esta presentación sino sus fechas previas – incluyendo la del lunes en Palermo Groove-, confirmando una convocatoria que pocas bandas del género sostienen con tanta vigencia en el circuito local.

También acompañaron el momento, la banda Espinosa en el Teatro Flores y Fisión nuclear en Palermo Groove.

Lo que dejó fue algo más que un recital, es una banda que entiende su legado, honra sus influencias y que sigue construyendo un presente con tremenda intensidad, con demostración de permanencia, que pesa pesado y el público argentino jamás se queda atrás.

Crónica : Agustina Pelle

Fotos : Lucas Quesada