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La Mississipi y una perfecta noche de blues

El Centro Cultural San Isidro se vistió de gala para recibir al mejor exponente del blues local. En el marco de la celebración por los 15 años de Búfalo, su primer trabajo como quinteto, La Mississippi brindó un show de tintes íntimos en una de las salas más emblemáticas de la zona norte del Gran Buenos Aires.

Con un repertorio que constó de las once canciones que forman parte del disco lanzado en 2011 y alguno de los clásicos de la banda liderada por Ricardo Tapia, el público disfrutó de una velada donde los matices entre el blues de pura cepa y el rock & roll dijeron presente, ejecutados de manera sublime.

“Salvavidas”, tema dedicado a Pity Álvarez, dio apertura al show. “Esta canción la escribí para Pity. Como ya verán, hay cosas que nunca cambian” fueron las primeras palabras de Tapia, quien también agradeció a su gente por haber colmado el recinto después de años de no presentarse allí. También hubo una mención a Ricardo Iorio y a Claudio “Tano” Marciello a la hora de ejecutar “Ermitaño”, quienes pusieron su voz y guitarra respectivamente en aquella grabación.

En un clima distendido, se percibe una sorprendente variedad de edades entre los asistentes, dando cuenta de que la pasión por este estilo tal vez poco valorado, se transmite generacionalmente.

La primera joya de la noche apareció con una versión blusera de “HellsBells”, el clásico de ACDC donde la guitarra de Gustavo Ginoi es un deleite para cualquier oído musical.

“Bajame las luces, bien oscuro como si estuviésemos en el baño, porque yo cuando voy al baño no prendo las luces, pero después les cuento” dijo Ricardo entre risas para dar paso a “Un Poco Más”, que sería el puntapié inicial a la seguidilla de clásicos. “San Cayetano” y el “Por Dios, que haya laburo” de Tapia, “Tres Palabras” y “El Detalle” fue la seguidilla con la que los fanáticos comenzaron a entrar en calor.Sonaron los primeros compases del bajo de Claudio Cannavopara dar inicio a “Mala Transa” donde los músicos se despidieron y abandonaron la escena con la gente bien arriba. Nadie se movió de su lugar y no se hizo esperar el pedido para que regresen.

De vuelta en el escenario, “Un Trago Para Ver Mejor” y la segunda joya de la jornada: “Post Crucifixión” de Pescado Rabioso, donde Tapia hace gala de una enorme interpretación vocal que eriza la piel. Los bises siguieron para dar un cierre, como siempre, allá arriba con “un tema participativo” según el frontman: “Cuando nosotros paramos, ustedes tienen que gritar ‘ooooooooh’” y así el público le dio el toque distintivo a “Ahora Vengo”, así como también coreando el riff del emblemático “Café Madrid”, tema que puso punto final a una gran presentación de una banda que no falla nunca.

La Mississippi y cada uno de sus integrantes son como el buen vino, ese que mientras más se añeja, mejor es. Es la vieja escuela blusera con una pizca del buen rock & roll, una fórmula que quizás muchos intenten, pero que a ellos les brota con total naturalidad.

Escribe Juan José Rodriguez

Fotos Por Mailén Albamonte Pizarro