PH: Sofía Genovese
Julián Rossi nació en Bahía Blanca, y desde muy chico, ha estrechado lazos con el mundo del arte. A los tres o cuatro años, su abuela le había regalado un piano de dos octavas, y desde ese momento, su mamá se había dado cuenta que a Jung Li (su nombre artístico), le gustaba explorar con los sonidos. Por esta razón, procedió a regalarle un piano más grande, y a los cinco años, las clases ya eran un hecho. A medida que fue creciendo, también tomó clases de guitarra, siendo a los trece/catorce años, la primera oportunidad de juntarse a tocar con un grupo amigues, en lo que hoy llaman como Simbiosis. Su vínculo había comenzado siendo amigues, hasta que se dieron cuenta que podían formar una banda. La mayor cantidad de experiencias en un escenario, fue con Simbiosis, aclara Julián.
Cuando terminó la escuela en Bahía Blanca, a los dieciocho años tomó la decisión de establecer raíces en la ciudad de las diagonales, en donde empezó a estudiar composición en la facultad de Artes. Actualmente, entre idas y vueltas, y ya cursando el último año de su carrera, se ha dado cuenta que tocar en vivo no es lo único que quiere hacer. “Lo que ahora tengo en mente abarcar, es la producción de mi música y la producción de música de otras personas, laburar en conjunto y yo como productor, también me está interesando mucho esa idea”, confiesa.
El recorrido con Simbiosis empezó en 2009, tocando hasta 2012 en todos los lugares habidos y por haber de Bahía Blanca, y hasta que Julián decidió vivir en La Plata. Esta fue la etapa en donde sacaron su primer disco (de un total de tres) “de Conduras y Subsuelos” en 2013. En 2015, el resto de la banda (Marian, Rablo y Mari), aterrizaron también en la ciudad, lo que dio como resultado el segundo material discográfico titulado “ Wu Wei”. El ultimo que sacaron se llama “Moonlight Flete” (2019), como resultado de un proceso laboral que incluyó todas las partes unidas en la urbe. Actualmente, se encuentran trabajando en un disco nuevo que está previsto para este año. “Más que disco, la idea es sacar algunos singles por separado, y en todo caso, después lo unificaremos en un disco. Pero, por ahí la idea de este año es incursionar un poco en nuestros formatos de lanzamientos”.
El proyecto solista de Jung Li comenzó en 2019. “La realidad es que siempre tuve un montón de temas dando vueltas en la cabeza, el celu grabados, y que sentía que era otro proceso a parte de Simbiosis. Algunos de esos temas van para la banda, y los que no, quedaban ahí dando vueltas. Entonces un día dije, si tengo esto, por qué no arrancar un proyecto solo? La realidad es que solo no lo estoy haciendo, siempre estoy acompañado de gente que me ayuda a llegar al resultado final, porque yo no masterizo, por ahí sí te puedo llegar a mezclar”, afirma.
Desde siempre, su interés por la música se ha ido incrementando con el correr de los años, al igual que su interés por la producción. “Siempre fui haciendo lo podía con lo que tenía, y así, de a poco, pude hacerme de mis parlantes, de mi plaquita como para yo producir desde casa, tratar de dejarlo sonando lo mejor que pueda, y de ahí enviarlo a otra persona para seguir con el proceso, ya sea producción de sintes, voces, lo que sea , como también dar otra vuelta de rosca en la mezcla, masterizar, porque esto sí ya es otra historia en la cual de a poquito me voy introduciendo”.

El 17 de noviembre de 2019, se estrenó el primer corte “Salir”, en conjunto con Della. “Salir fue un tema que surgió en el verano pasado y es bastante bajón y personal, en el sentido de que, si bien partió de experiencias personales, un poco de ficción siempre hay, una pisca. Básicamente fue a partir de una experiencia personal, que me ayudó a ver que en realidad no estaba pudiendo salir de mi mismo, no es que era algo externo lo que me tapaba la salida, sino que era un mundo en el cual yo me había creado e introducido. Entonces un poco la idea del videoclip es generar como si estuviera en mi cabeza con otro personaje, que es Agustina Pedranti , la chica que baila , y recorrer la casa a modo quizás más performático. Quizás no hay una narratividad que te diga “está pasando esto”, pero, la idea era plasmarlo un poco en las gestualidades, en los movimientos, esta idea de estar un poco con la mirada medio ida, y que pasen cosas que no tengan que ver con algo cotidiano, sino por ahí más en un plano onírico. Cuestión que en el verano pasado le mostré el tema a Mayra Chamorro (estudiante de la carrera de cine y Directora) y empezamos a planear este videoclip. La idea comenzó tratando de ser más como un plano secuencia, y después, mientras lo seguíamos planeando, nos dimos cuenta que no iba a ser un plano secuencia, pero nos gustaba que el video en fin tuviera esa intención”.
Sobre el dúo con Della
“Con Della nos conocimos en la escuela, somos amigos hace mucho tiempo desde Bahía Blanca. Luego él se fue para Buenos Aires y de ahí a Barcelona, y yo para La plata. Hasta el año pasado no se nos había ocurrido hacer algo juntos, asique básicamente le pase una maqueta que tenía, la empezamos a laburar y nos encantó lo que estaba pasando. También nos dimos cuenta que más allá que estemos separados físicamente, siempre medio que tiramos para el mismo lado, no solo musicalmente, sino también humanamente digamos, en la manera en que queremos laburar, o la manera en que mejor nos parece laburar el vínculo primero, antes de producir y hacer. En eso coincidimos, y nos parece re importante fortalecer ese lugar para cuando se expanda. La idea ahora es sacar otro videoclip, estamos preparando un tema que ya lo tenemos ahí medio terminado y la idea es seguir sacando y seguir sacando”.

Sobre No Feelings
“No Feelings surgió de un temita que tenía ahí medio estancado. Se lo mostré a Della, le encantó y bueno, lo empezamos a producir. Lo tuvimos como seis meses en el horno, se lo mostramos a Flor, con quien ya veníamos compartiendo muchas ideas y ganas de hacer muchas cosas. Flor también es de Bahía Blanca, de hecho fuimos los tres juntos a la escuela. Justo coincidió que Della se pudo venir por una semana (desde Barcelona), y ahí fue que coordinamos un rodaje en un espacio que está en el planetario, en Capital, bastante desconocido pero está muy bueno. Ya teníamos algunas ideas y así lo fuimos armando de a poquito, esto de querer contar desde el movimiento corporal, y no tanto desde determinadas acciones, o que pase algo que cierre. La idea siempre se basó en algo más abstracto y desde el movimiento”.
Florencia Vallejos estudió artes audiovisuales en la UNA (Universidad Nacional de Arte) de Buenos Aires. Se especializó en montaje, aunque actualmente, está yendo por el lado de la Dirección, “me metí a estudiar cine, pero me gustaba mucho más lo que era experimental, lo que estaba mucho más abierto. Entonces ahí agarré dos variables que son la animación y el 3D, porque me pareció que había ahí un mundo hermoso, y que tenía muchas posibilidades de crear con una computadora; y por el otro lado el mundo de los videoclips, que es como una salida re potente, y súper experimental”, aclara.