Perdidos en Tokio de Sofía Coppola. Ya casi a 20 años de su estreno.

Una oda a la soledad en las multitudes. A esa sensación de desapego, de tener todas las herramientas para ser feliz y algo pasa.

Porque siempre hay algo que acontece en el torbellino de lo cotidiano. Los protagonistas construyen desde sus propias soledades, de sus miedos y angustias.

Todo parece cuesta arriba pero en algún punto del camino (de la vida?) se regalan algo entre lo efímero y lo inmortal: el compartir, el vivir.

Acaso de eso no se trata todo?