El viernes por la noche, la ola polar que azotaba la ciudad, quedó en la puerta del Luna Park porque cuando a las 21.20hs empezaron a sonar los acordes de “Al Parecer todo ha sido una trampa”, canción que da nombre al nuevo disco, el calor humano empezó a brotar alcanzando cada rincón.

La primera de las 3 noches que agotó Aibag en ese mítico teatro porteño, inició colmada de un público eufórico por escuchar al fin en vivo las canciones del disco lanzado en el 2021. Esa intro instrumental desencadenó en una seguidilla de 3 canciones del disco homónimo (“Jinetes Cromados”, “Intoxicarme” y “Perdido”). Ese arranqué de los hermanos Sardelli que encendió al público presente, continuó con un increíble sólo de bajo de Gastón con el que iniciaron un recorrido por temas de discos anteriores. El primero fue “Vivamos el momento” que provocó gritos desenfrenados, gritos que se volvieron infaltables el resto de la velada.

Luego de una pausa de unos segundos apareció Patricio con una guitarra electroacústica para deleitarnos con un clásico de 2011: “Donde vas?” y dar paso así al que sería uno de los primeros momentos íntimos de la noche. “Va a ser Difícil” fue la canción del nuevo disco elegida para continuar con ese momento especial donde las luces de los celulares hicieron las veces de encendedores moviéndolos de un lado al otro siguiendo el ritmo de las melodías. Pero como la calma que precede la tormenta, Guido tomó el micrófono para arengar a la gente al grito de “Luna Park” acompañado de una explosión de show de luces rojas que encendió todo nuevamente cantando “Bajos Instintos”.

“Anoche no pude dormir” expresó Guido y el público festejó entendiendo el hit que se venía: “Noches de insomnio”. A esas melodías que pusieron ritmo a la noche, las siguió “Sube Sube”, ambas canciones pertenecientes al disco “Libertad”.

Ese clima agitado bajó varios cambios pero aumentó las emociones cuando llegaron los hits del nuevo disco, “Pensamientos” y “Ganas de verte”, canción que tuvo dedicatoria especial por parte de los Sardelli para el cantante Chano por el difícil año que atraviesa. Luego sonó “Über Puber” y el ambiente mutó totalmente cuando empezó a sonar la melancólica “Ella no está”, balada del 2008 . El público se mostró eufórico por revivir esas melodías que inevitablemente tocan fibras sensibles. Esa fue la puerta para uno de los tramos más emotivos del show. La guitarra electroacústica tomó protagonismo en las manos de Guido durante 4 canciones. “Algo Personal” fue la primera, luego llegaron “Cicatrices” en la voz de Patricio y “Cae el sol”, otra balada que fue aún más emotiva al ver a los 3 hermanos juntos en el mismo micrófono cantándola. Ese cuarteto de canciones desgarradoras fue cerrado con la voz de Guido haciendo “Mila, Saturno y el Río”.

El descontrol volvió con un impresionante juego de luces que iluminaron a un inflable gigante de Frankenstein a un costado del escenario. Un breve sólo de guitarra, el furioso arranque de la batería y el bajo dieron pie a “Motor Enfermo”. Esemomento épico continuó con show de humo y luces de colores en “Relampágos” y “Huracán”, canciones que hicieron delirar al público que a esta altura, había olvidado por completo el frío de afuera.

Patricio después de tanto agite, frenó todo unos segundos para brindar por la noche especial y entre frases emotivas y con un trago en la mano cantó “Por mil noches”. “Cuchillos Guantanamera” fue la siguiente antes de darle paso a un viaje en el tiempo directo al 2004 con “Sólo Aquí” que fue celebradísimo por el Teatro completamente de pie.

Otro momento de delirio fue gracias a Patricio y un solo de guitarra de casi 4mins que lo concluyó homenajeando a la “5ta sinfonía” de Beethoven. Con ese cierre dio paso a “Como un diamante” donde Guido se lució incendiando nuevamente a lxs seguidores. Gran momento que siguió con un solo de batería y bajo avivando la llama previo a “Kalashnikov”.

Y cuando ya llevaban poco más de 2hs de show, Patricio retomó el micrófono para presentar la última canción de la noche y para, inesperadamente, hacer un anuncio especial. “Este día escondía algunas sorpresas” dijo y a continuación “24 de septiembre en el Estadio Argentinos Juniors” fueron las palabras exactas para que el público gritara fervientemente en demostración de felicidad absoluta. Con esa alegre noticia llegó la despedida de la mano de “Mi sensación” y unos enérgicos Sardellis que dejaron todo en el escenario. Entre lluvia de papelitos sobre el público se cerró una excitante noche que tuvo todos los condimentos posibles para ser el gran espectáculo que fue.

PH: Mono Gómez

Gentileza CZ Comunicación