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El trap y la nueva generación del rock nacional se adueñaron del 2do día festival capital

PH Lara Karakachoff

Crónica Juan Vera Visotsky

La segunda jornada del ya clásico festival de bandas que se realizó en La Plata congregó a miles de personas para disfrutar de una tarde de actividades diversas y un cierre épico a cargo de Conociendo Rusia, NAFTA, Marilina Bertoldi, Dillom, El Kuelgue y Peces Raros. Pero la noche no terminó ahí: a las 00 dio inicio la Bresh.

Odd Mami

Un predio del tamaño de una cancha de fútbol once profesional, tres escenarios, venite presentaciones musicales, carpas con videojuegos y juegos de mesa, una furgoneta de Banco Provincia regalando porciones de torta, fueron solo algunas de las actividades que ofreció la segunda jornada del Festival Capital en la Republica de los Niños en La Plata.

Temprano a las 15 horas el calor del sol invitaba a quitarse los abrigos y abrir una lata fresca de la bebida refrescante preferida. La jornada iba para largo y la amplia variedad de propuestas saturaba la agenda haciendo imposible aburrirse. Cientos de jóvenes de todas las edades (adolescentes, universitarios, pero también algunas familias) pudieron degustar los foodtracks, pero también dejaron sus firmas en unas columnas puestas especialmente para ilustrar o dejar serigrafias. Hubo también exposiciones artísticas de arte multimedial y lectura de poesía en vivo; hasta un tarotista vestido con una capa de consorcio predijo algunos destinos.

Algunes aprovecharon para estampar sus remeras, comprar outfits o probar la Playstation 5 en un torneo de PES organizado por el Banco Provincia, que continúa sus festejos por los 200 años. En este detalle es preciso detenerse. 

A las 17, 18 y 19 horas el furgón de Banco Provincia repartió torta por los 200 años del Banco. «Tranquilos, tranquilos que hay para todos», decía a las 18:50 uno de los empleados a una multitud que se había agendado el horario para ir a buscar su cupón para degustar el postre. Este cronista puede dar fe que agendar el horario valió la pena.

LA EDAD DEL TRAP

La escena del trap argentino ha ido ganando adeptos con el correr de los años. Se trata de un género musical que es joven en su esencia, por ser encabezado justamente por cantautores que rondan los 20-25 años en promedio. Muchas y muchos de ellos se curtieron a fuerza de batallas de gallos y rondas de freestyle, que fueron (y siguen siendo) el semillero de talentos de la rima, la elocuencia y el ritmo supeditado a las palabras: “rhythm and poetry” (RAP) es el nombre con el que se bautizó a este género urbano hace al menos cinco décadas en Estados Unidos.   

Sucre

El uso de nuevas herramientas técnicas como el autotune y el crecimiento de los beatmakers le dieron al rap en estas tierras una nueva impronta, a la cual hay que sumarle la hegemonía del reggaeton en la escena. El trap irrumpió para cambiar la escena musical argentina, generando un quiebre que solo el tiempo podrá ubicar en perspectiva pero que podemos arriesgar que es similar al que generó el rock en los 70 y el tango en los 20. 

Sucre

La jornada fue inaugurada por una trapera en ascenso: Odd Mami fue la encargada de dar apertura a un festival marcado por la agenda músical de la nueva generación. 

El joven mendocino Feli Ruiz se presentó con su banda de compinches, igual de jóvenes que él. Si bien su propuesta atravesaba el rock y un poco el indie, el autotune propio del género trap también se coló en varias canciones.

Feli Ruiz

La liga de freestyle platense Sucre presentó algunos de los talentos jóvenes de la capital bonaerense y el conurbano en el escenario carpa. A pura impro y freestyle, chicas y chicos relata con su impronta hiphoppera y rapera esta parte del continente americano. 

Dillom

También hubo espacio para traspasar las fronteras de sudamérica con el rapero uruguayo Zeballos calentando los motores al atardecer en el escenario Capital. La frutilla del postre del rap fue por supuesto Dillom. El hiphoppero (según sus propias palabras no es trapero) de 22 años deleitó a una multitud que enloqueció y gritó de euforia, coreó sus canciones (cantando al pie de la letra) y luchó contra monstruos que parecen los de Lovecraft junto al rubio, que hoy es emblema de la escena. Y recién está empezando…    

Zeballos

EL ROCK NUESTRO DE CADA DÍA

En horas de la tarde el primer plato fuerte de rock lo dio la dulce y meticulosa Loli Molina, que sin bajo eléctrico tocó corazones a fuerza de arpegios y largos gritos con micrófono con reverb. 

Loli Molina

Connie Isla, Pedro Pastor y Gonza Mas musicalizaron la tarde cuando el sol todavía invitaba más al mate que al alcohol. Saralamanca y Benajamin Amadeo congregaron a cientos de jóvenes previo al primer plato fuerte de la noche.

Connie Isla
Pedro Pastor
Gonza Mass

Conociendo Rusia es el nombre de la banda y suena a una invitación que nos hace Mateo Sujatovich, como si nos abriera la puerta al interior más dulce de su corazón ruso. El sonido cuidadosamente prolijo de la banda le permite ir de sonoridades y ritmos dulces a pogos ardientes. Su pelo largo y campera de cuero le da un aire a Jim Morrison.

Sara Malacara
Benjamin Amadeo
Conociendo Rusia

A Marilina Bertoldi le encanta salir a cantar con outfits llamativos. En esta ocasión una hombrera con aires militares (o de armadura saiajin de dragon ball z) fue la elección, para luego cambiar a un gigantesco sombrero de paja. El humor, la sensibilidad y la furia femenina son elementos que atraviesan toda la obra de la cantautora, una de las artistas más influyentes del presente. 

Marilina Bertoldi

El Kuelgue es una banda que no pierde vigencia y ha sabido fusionar y mutar sus estilos con el tiempo. Hacia el final de su show jugaron con bases electrónicas, un prólogo de lo que iba a ser el cierre de una noche platense. Y es que si un festival se hace en La Plata, es justo que lo cierre una banda platense… 

El Kuelgue

Los Peces Raros tienen un video en youtube tocando en la Repu. Fue filmado en plena pandemia, sin público. Era justo que hubiera revancha de esa ocasión. La tuvieron. Un cierre frenético para una noche que tuvo rap, rock, hip hop, algo de folklore español y electrónica rock. La BRESH fue para algunos el epílogo de una jornada que les metió arte hasta por los poros a miles. Para otres fue sólo la mitad de la noche.  

Peces Raros