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El Kuelgue bajo la luna platense

La noche del sábado 18 de abril de 2026 en el Hipódromo de La Plata no fue solo un concierto; fue la consolidación de El Kuelgue como un fenómeno de masas que, aun llenando predios de escala hípica, no pierde ese espíritu de «varieté» de Villa Crespo que los vio nacer.

Desde temprano, el predio de la Avenida 44 comenzó a poblarse con un público heterogéneo que mezclaba la estética «indie» con la familia tipo. Las puertas abrieron a las 19:00 hs, pero el clima de fiesta se instaló definitivamente cerca de las 21:00 hs, cuando las luces del Hipódromo se apagaron para dar paso a la psicodelia visual que ya es marca registrada de la banda.

Julián Kartun salió a escena con esa mezcla de dandi y personaje de sketch que maneja con una naturalidad envidiable. El arranque fue una declaración de principios: » Ir Derecho» y «Hola Precioso», el hit que da nombre a su gira actual, puso a saltar a las miles de personas presentes, seguido rápidamente por «chiste».

La banda sorprendió con versiones frescas de clásicos como «En avenidas» y «Peluquita», donde los vientos brillaron con una precisión técnica impecable.

El Hipódromo permitió un despliegue visual superior. Pantallas gigantes con estéticas retro-futuristas y un juego de luces que acompañaba las improvisaciones de Kartun —quien, como siempre, se tomó licencias para interactuar con el público y soltar frases entre canción y canción— mantuvieron la energía en lo más alto durante las casi dos horas de show.

Hacia el final, la seguidilla de «Show Me Your Monkey» y el cierre definitivo con «La curva» transformaron el césped del hipódromo en una pista de baile gigante. El Kuelgue demostró que puede manejar los tiempos de un estadio sin renunciar al detalle: el solo de saxo, el bajo «slappeado» con furia y esa sensación de que todo puede pasar arriba del escenario.

Crónica Jessica Vispo

Fotos por Gody Mex