El barrio de Chacarita es el lugar elegido para el reencuentro. Cientos de +40 se preparan para vivir una de esas noches de antaño en la que la juventud rebosaba debajo y arriba del escenario en aquellos bares de Morón o por qué no, en el mítico Estadio Obras tiempo después. Es que los Caballeros de la Quema son esa mezcla de mística, de barrio, de calles y poesía.
A las 21.10 se dio el puntapié inicial con el contundente“Celofán” para que el grito de “Sopita y Rock” retumbe fuerte en el Complejo C Art Media. Sus laderos en un arranque para endulzar a la monada fueron “Todos Atrás y Dios de Nueve” y “Huelga de Princesas”, donde los vientos hicieron su primer aparición estelar.








Sólidos y maduros, con un sonido superador y una puesta en escena digna de grandes veladas, la banda encaró un repaso por toda su carrera discográfica, pasando de canciones como “Patri” o “Primavera Negra” a nuevas composiciones como “Otro Día En La Oficina” y “Acá Me Ves”.
Con el concierto bien arriba, en algún momento había que darle descanso al cuerpo y para eso llegaron “Otro Jueves Cobarde” y el momento acústico con “Ni A La Esquina”, balada interpretada solo por Iván Noble, Martín Méndez y Pablo Guerra bajo las luces.






La noche se empezaba a marchitar, pero se seguían desempolvando hits como “Fulanos de Nadie” o la emblemática y combativa “Rajá Rata”, de las más agitadas por la gente y con karaoke en la pantalla incluído. Pero eso no era todo y habría alguna sorpresa más. Es que cuando Noble avisaba “Solo quedan 3”, se despacharon con una gran versión de “Costumbres Argentinas”, el clásico de Los Abuelos de La Nada. “Sapo de Otro Pozo” y “Carlito” completaron la faena de la primera parte del show previa a los bises, no sin antes presentar a la base musical de Caballeros: Javier “Nene” Cavo en batería y Patricio Castillo en el bajo, ambos bañados en aplausos por el par de miles (y algo más) que festejaban desde abajo.
“Mientras Haya Luces de Bar” abrió la parte final del espectáculo. Iván volvió a decir lo de siempre: “Gracias por acompañarnos. Nunca sabemos cuando va a ser la próxima o siquiera si va a haber próxima. Si fue la última lo disfrutamos y si hay otra, veremos”. Suena “Avanti Morocha”, ese ultra hit que pegó la vuelta un poco porque es una gran canción y otro poco por representación política marcada tanto de la mayoría del público, como de los músicos.






Para el final, la de siempre…“Oxidado” y los miles de cuarentones dejando todo, sin importar si mañana habrá consecuencias físicas o dolores, porque la felicidad que se respira es inenarrable. Vasos y besos, maníes y abrazos. Eso es lo que representan fielmente Los Caballeros y se disfruta, porque no saben ni ellos, ni su gente saben cuando será la última vez. Por eso festejemos ahora, mientras haya luz en el próximo bar.
Crónica : Juan José Rodriguez
Fotos: Mailén Albamonte Pizarro