Después de un exitoso debut en el país en 2023, los héroes del emo vuelven a Argentina, nuevamente de la mano de Indie Folks. La cita es el miércoles 2 de diciembre en C Art Media y las entradas ya están a la venta a través de Passline.
Todos los medios de pago disponibles . Clientes Galicia Visa cuentan con 6 cuotas sin interés. Una oportunidad especial para volver a disfrutar de una de las bandas más interesantes de la escena internacional actual y una revancha para quienes se la perdieron: ¡Las entradas vuelan!

«A veces las voces más silenciosas pueden ser las más duraderas».
El triunfo original de American Football , con su álbum debut homónimo de 1999, consistió en reunir a dos géneros poco convencionales: el emo y el post-rock. Fue un álbum pionero donde la claridad lírica se veía oscurecida y complejizada por las sutiles texturas musicales que la rodeaban.
Al igual que Spiderland de Slint, The White Birch de Codeine o incluso Laughing Stock de Talk Talk, American Football planteaba muchas más preguntas de las que se atrevía a responder. Pero, en cualquier caso, ya no existía una banda que pudiera explicarlo. Los tres jóvenes que grabaron el álbum —Mike Kinsella, Steve Holmes y Steve Lamos— se separaron prácticamente tras su lanzamiento.
Quince años después, American Football se reunió (ahora como cuarteto, con la incorporación de Nate Kinsella). Ofrecieron conciertos mucho más multitudinarios que en su formación original y grabaron su esperado segundo álbum, American Football (LP2), de 2016. El lanzamiento fue aclamado por la crítica, pero los miembros de la banda seguían sintiendo que lo mejor estaba por llegar: «Estábamos descubriendo lo que queríamos. Para mí, no estaba del todo terminado. Aún podíamos mejorar» , asegura Nate.

Entonces nació American Football (LP3) . Para este lanzamiento, la banda trabajó con el mismo productor, Jason Cupp, y grabó el álbum en el mismo estudio (Arc Studios en Omaha, Nebraska) que su predecesor; sin embargo, lo abordaron de una manera marcadamente diferente. Había una determinación por dejar que las canciones respiraran, por confiar en que las ideas encontrarían su propio ritmo: el resultado es una expansión clara y deliberada de sus creadores. Con participaciones de Hayley Williams, de Paramore, y Elizabeth Powell, de Land Of Talk, LP3 es contemplativo, rico, expresivo, pero con un trasfondo inquietante. Está cargado de expectación, revelando sus ideas lentamente y evocando las historias ocultas que la gente guarda consigo. Y aún cuando sus letras parecen confesionales y concentradas, cuanto más se analizan, más se desvanece su significado: un excelente ejemplo de cómo una banda que se reencuentra puede enriquecer, en lugar de empañar, su legado.
En 2026, con un sonido más oscuro y maduro, LP4 llegó como un cóctel perfecto de post-hardcore, math rock, jazz y shoegaze. Con colaboraciones de Brendan Yates, de Turnstile; Wisp y Caithlin De Marrais, el último disco del conjunto demuestra su capacidad para evolucionar creativamente y su libertad de elección a nivel sonoro: sin fórmulas, sin ataduras.