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25 años de «Say no more» de Charly

«La noticia apareció en un periódico sensacionalista…..» con ese anuncio empieza la obra más visceral del artista hasta ese entonces conocido como Charly García: Say no more.

Charly ya no es Charly en los 90, es Say No More y pone el cuerpo y alma en eso te llama concepto constante: no importa el virtuosismo, la perfección de la toma, importa la emoción, tocar con el corazón.

Quieren canciones redondas, con verso-estribillo-verso? Himnos que suenen en Fms? Éxitos instantáneos? Ni se molesten.

El que piensa que García iba seguir haciendo siempre lo mismo no le puede errar más. Zona de confort? Say No More vuela todo por los aires.

El disparador es el libro de Robert Fulghum «Las cosas que hacemos sin saber porqué » y el viaje comienza.

Se escuchan sonidos que entran y salen a las canciones, contestadores automáticos, temas instrumentales. Todo levanta vuelo en una obra que ofrece muchos matices y la creación de un nuevo alter ego llamado Say No More que ya no tiene tiempo para perfeccionar una canción y que suene cristalina. No hay un sólo tema que no tenga la impronta del «concepto constante» que usa SNM. Asi, las canciones son un reflejo de un artista que navega en aguas muy profundas, creando un nuevo universo donde los temas ya no se terminan, sino que se abandonan.

Y es todo un mirar para adentro. Cuando quiere escapar del «yo, yo, yo», piensa en canciones para jirafas pero ni así escapa. La letra concluye que está «con el cuello hasta acá». Luego asume que «yo sé que soy insoportable» en «Alguien en el mundo piensa en mí » y es totalmente sobrecogedor cuando en el tema «Say no More» anuncia: «Mi vida, es tan triste, yo sé que, existe la voz».

El disco se debería escuchar entero, como un álbum que va uniendo sus piezas hasta emerger en una pintura nunca prolija de algo nuevo, áspero, nada fácil a la escucha.
Say No More: conjunto de canciones para romper con el pasado y crear todo de nuevo, como salga, sin vueltas ni adornos.