AMINA AZURA es artista visual, performer, actriz, escritora, vidente, tarotista y astróloga. Fue la primera directora de teatro en Argentina que incluyó a travestis en sus obras.

Con una trayectoria trazada de manera ecléctica, intensa, original y apasionante, sus proyectos exploran sistemas de representación que abordan temas relativos al capitalismo, la globalización, la sexualidad, el género, el poder, la violencia y lo absurdo.

Su obra plástica se compone de pinturas, collages y fotomontajes e interpela y representa de manera crítica dichos tópicos desde una estética pop, kitsch y post surrealista.

Y en este video se relata la presentación, análisis e interpretación de su exposición de obra denominada ‘Súbita’, que Amina hiciera en el año 2015, en voz de las periodistas Clara Grau, Juliana Corbelli y Paula Jiménez España.

Como directora de cine podemos destacar la realización del cortometraje 'El sumiso', del año 2017, basado en el poema ‘El duelo (Canto V)’ de Thomas Bernhard, en el que a través del sadomasoquismo y la figura de la ‘dominatrix’ en una atmósfera sombría y espesa, la directora y actriz invita al espectador a reflexionar acerca de la represión y el deseo, la soledad y la vejez.

En el rol de escritora, la multifacética Amina espera para el año próximo la edición de su libro de cuentos ilustrados ‘Payaso Triste’, donde desde el género fantástico- costumbrista se retrata el estilo de vida de 'gente común' que al ser atravesada por hechos extraordinarios, sienten alterada su cotidianeidad sin sobresaltos. La temática del libro resalta además el contexto en que se desenvolvieron las mujeres en un pasado reciente previo a la actual emancipación feminista.

Actualmente, se encuentra ultimando detalles de un video que será el ‘poema visual’ con que ilustrará y relatará el texto ‘La Emperatriz’, que en este enlace se puede escuchar en la voz de su autora Paula Jiménez España.
El poema está basado en el arcano del tarot homónimo, fue extraído del libro de poesía ‘La Suerte’, y el video que lo ilustra se estrenará en el mes de octubre en el canal de Youtube de Amina.

 

Mientras tanto, esta mujer inquieta e intuitiva continúa intercalando su actividad creadora con las consultas que recibe de clientes interesados en conocer ‘el porvenir’, las que aborda en forma personalizada a través de sus amplios conocimientos en astrología, tarot y las capacidades que logró desarrollar como vidente.

 

AMINA es una artista, pero, por sobre todo, es una sobreviviente.
En la última etapa de la dictadura militar vivida en Argentina en la década del 70, Amina se exilió en Miami con su marido y su hijo donde, huyendo del horror, trabajó como encargada de una ‘tiendita espiritual’. Allí vendía objetos de culto y esotéricos, como cartas de tarot, amuletos y plantas alucinógenas, y también ‘adivinaba la suerte’ al heterogéneo público de Coconut Grove, un barrio entonces joven de Florida, Estados Unidos.

De regreso en Buenos Aires, los años 80 la tuvieron como protagonista de la movida under que surgió con la primavera alfonsinista, conformando y dirigiendo un elenco de travestis en la cantina disco bar ‘La Maja’, ubicada en el barrio de Once, zona de trabajo de los travestis que ejercían las prostitución en esas calles.

En ‘La Maja’, el bar que abrió junto a su marido, se presentaron obras de teatro breves creadas y dirigidas por Amina. En ellas incorporó tanto la estética propia que portaban los travestis que se habían convertido en habitués del bar como sus problemáticas de género, convirtiéndose en la primera directora argentina de teatro que incluyó en sus obras a personas con esta elección sexual.

Todo esto ocurrió un tiempo antes de que existieran otros lugares míticos de la época como ‘El Dorado’ o ‘Morocco’, que abrieron unos años después, y que en su cartelera de espectáculos contaban con elencos estables conformados por travestis.

 
 
Elenco de travestis en el bar 'La Maja' año 1 983 
(Barbara Volcan - Amina Azura - Klaudia con K - Daniel Muller)

A raíz de éste y otros hechos artísticos en los que el denominador común fue el abordaje crítico de temas tabúes ligados a la sexualidad y a la elección de género, llegó a conectarse con el reconocido artista plástico argentino Federico Klemm, a quien considera impulsor de su carrera artística, ya que él la alentó a hacer una exposición con las fotos resultantes de dichos espectáculos teatrales, entre otros gestos de apoyo que Federico tuvo para con su obra.

Así como con Federico, en aquellos años Amina se rodeaba de personalidades del mundo artístico contemporáneo, como Omar Chabán y Katja Alemann, Leonardo Favio, Diana Baxter, Batato Barea, entre muchos otros periodistas y recorredores de la noche porteña.

Pero estos primeros albores de disidencias y expresiones post represivas se vieron en gran medida truncos ante la llegada del virus del Sida/HIV, cuando parte del elenco de esta incipiente directora desapareciera a causa de la nueva enfermedad, como así también su pareja de entonces, quien fuera víctima de un infarto.
Ambos acontecimientos la empujaron a hacer un cambio de vida absoluto: como en el paso de la luz a la sombra, Amina se recluyó en una modesta casa en el Gran Buenos Aires. Y en una evidente etapa de introspección que duró casi diez años, se abocó al estudio de las ‘ciencias ocultas’, la filosofía, psicología y todo lo que pudiera dar respuesta al estado de mediumnidad y a su capacidad de ‘ver el futuro’ que la caracterizó desde la infancia.
Recuerda con nostalgia aquellos años de ermitaña en ese pueblo diáfano de gente sencilla en la que fue rápidamente reconocida como “la adivina del pueblo”.

Desde el año 2000, Amina vive en el barrio de La Boca, en un piso alto con gran vista, en cercanía con el cielo, los amaneceres, la noche y la luna. En ese espacio ha creado gran parte de su amplia producción artística que se compone de pinturas, collages, fotomontajes, obras de cine y video.