Nota de Jessica Vispo.

Desde siempre, Rosario ha sido fuente de inspiración para artistas de diferentes ramas del arte, por nombrar algunos: Roberto Arlt, cuando escribe “Aguafuertes Fluviales” y hace referencia a las calles rosarinas; la maravillosa Alfonsina Storni, quien vivió y trabajó allí y escribió los poemas más conmovedores, en los cuales la ciudad funcionó como su fuente de inspiración, y Roberto Fontanarrosa, entre otros, quien nació y murió aquí y también fue de gran inspiración para muchas de sus obras. En el ámbito de la música, Rosario no ha dejado de ser epicentro de muchos artistas y bandas que eligen la ciudad para desplegar sus shows. Algo habita en sus calles, y no por nada se la llama como “La cuna del rock”. La ciudad respira arte por donde la mires, y en este último tiempo, el auge  de la cultura viene en ascenso.





Gisel Ippoliti nació en  Funes, Santa Fé,  en 1989. Su madre es dentista y su padre dibujante. A los cuatro o cinco  años de edad, se fue a vivir con su mamá. Cuando empezó la escuela, le costó mucho porque siempre fue muy  tímida. De chiquita le gustaba dibujar y lo hacía siempre, además de ver a su padre dibujar también. Es fanática de los personajes de Disney y también de Barbie.

A los once años de edad se fue a vivir  con su padre. Desde ese momento convive con él, su abuela y tía abuela. Ya en la secundaria se preguntaba qué le gustaba hacer, aunque siempre tuvo en claro que dibujar era una de sus mayores cualidades. Entre los intentos por estudiar carreras como historia o teatro, Gisel comenzó a trabajar en la ferretería con su abuelo. En ese período se dio el aprendizaje de tatuajes, para luego abocarse a ello.





Su conexión con la música fue desde chica. Su mamá escuchaba música de los 70´s/80´s, y su papá fue la primera persona que le relató la experiencia de un recital en vivo. Sus primeros discos se los cedió su padre, (uno de U2 Achtung Baby”, y uno de grandes éxitos de Sting). En la adolescencia se vio más influenciada por la música de los 80´s, y el primer disco que se compró con su plata fue el de Flashdance .

A los 17 conoció a los Guns N' Roses y a partir de ahí surgió su interés por el hard rock. Su primer recital fue el de Ozzy Osbourne  en 2008, en su presentación en el estadio de River Plate. “La música es una conexión con otra época, con otro entorno. La  utilizo para trabajar, si no tengo música casi que no puedo hacerlo, me cuesta mucho”. Comentaba Gisel.

La música transporta a otra época, y es ese el hilo que la lleva para adecuar sus trabajos. Si tiene que realizar un dibujo de los 70´s, escucha música de esa época para ambientarse y  ambientar sus ideas.






¿Cómo es tu relación íntima con el dibujo y cómo aprendiste?

Mi  papá desde siempre trabajó de dibujante.  Los primeros registros que tengo sobre dibujar algo, puede ser cuando veía dibujitos en la tele, me gustaba y tenía ganas de dibujarlos. Más o menos desde los cuatro años que empecé. En su momento, también fue como una herramienta de sociabilización, porque como me costaba mucho entablar charla con mis compañeritos de la escuela, por ahí dibujaba algo y se me acercaban a hablar preguntándome por el dibujo. De más grande lo seguí haciendo, conectaba con las bandas de esa manera, me gustaba tal banda y la dibujaba, al margen que después la haya utilizado como trabajo. Al imaginarme lo que estoy dibujando, también me incluyo dentro de ese mundo, como cuando era chiquita y dibujaba por ejemplo a Sailor Moon. Entonces me imaginaba estando ahí, y así se fue dando cada vez más fluida la relación con el dibujo.





Mencionaste también, que en tu adolescencia empezaste a tatuar y trabajar de eso. De tu oficio al dibujo surgió esta posibilidad. ¿A qué edad y cómo se dió eso?

A los 17 quería un tatuaje  de los Guns  N´ Roses, cuando fui a hacérmelo, me llamó la atención. Aproximadamente en 2008 me compré mi primera máquina de tatuar. Como el dueño de ese local quería abrirse uno para tatuar, iba a necesitar un aprendiz asique me preguntó y le dije que sí. Entonces todos los días después de la facultad, me iba para el local. Pero igual tuve que dejar, porque como vivo en Funes que es un pueblo, tenía que viajar a Rosario y era todo un tema. Luego empecé a trabajar en la ferretería de mis abuelos, lo que me permitió equiparme un poco más. Pero, la dificultad estaba en que no tenía tiempo para hacerlo, o venía muy cansada, entonces tuve que decidir entre seguir laburando en la ferretería o dedicarme de lleno a tatuar, asique me decidí por lo segundo. Con el tiempo pude hacerme el local y trabajar más cómoda desde acá.

Gisel no sólo es tatuadora profesional, sino que, además, es dibujante y ha realizado varios trabajos para bandas internacionales, en las que tuvo la posibilidad de hacer desde diseños para remeras, hasta ilustraciones para singles y tapas de discos.




Tenés un gran y maravilloso historial de tapas de discos y singles. ¿A qué bandas realizaste dibujos y cómo  fue?

A partir de que me hice un instagram, comencé a subir algunos dibujos que había realizado, sin ninguna intención, más que de fan art. Hice un fan art para una banda de Nueva York que se llama Wildstreet, etiqueté al cantante y entonces le gustó, y me escribió para que le haga un dibujo, para una camiseta de la banda y  para un proyecto que tenía con la novia. De dibujo no había tenido trabajo hasta ese momento, asique le dije que si (igual ese trabajo no lo cobré, solo pedí que me mandaran remeras y stickers de la banda).  Después contacté con Löve Razër, de Canadá, entonces me preguntaron si quería hacer una tapa para su disco, y obviamente les dije que sí. Después de ahí les hice a otra banda de España que se llama Jolly Joker,  les hice un dibujo para una remera. Para todo esto yo seguía haciendo fan art de bandas como Hardcore Superstar (que además soy fanática) o Crazy Lixx, y lo que hacen ellos es repostearte las publicaciones. Después de Jolly Joker, se contactan conmigo Hardcore Superstar y casi me muero. Me escribieron el día de los inocentes, preguntándome si quería trabajar con ellos y que no era una broma. Y la verdad que esto fue un gran reconocimiento a mi trabajo y estaba muy feliz. Primero arrancamos como prueba para un single (Have Mercy), acá me dejaron que ponga las ideas. Después que hice ese lo aprobaron y me pidieron otros simples, y ahí la idea ya era de ellos. Después me dijeron que haga la tapa del disco y no lo podía creer. Ver un disco de ellos con una tapa que fue hecha por mí,fue de lo más increíble. El último trabajo que me pidieron es de ahora, en la cuarentena, que haga un dibujo para una remera. Después hice para un festival de Bélgica, unas personas que hacen ese proyecto, les hice las del año pasado y para este año también me pidieron. Para la banda The Cruel Intentions también les hice el dibujo para un single (Sick Adrenaline) y después sacaron una remera, de las cuales hice unas calaveras como para dos diseños.  Actualmente les estaba haciendo la tapa para el disco más reciente, pero hubo algunos inconvenientes con la disquera,  porque la temática era de guerra y en Europa estaban con el tema de los atentados (estaban ellos como arriba de tanques de guerra y balas), asique no pudo salir el dibujo que les estaba realizando. Confess también es una de las bandas para las que trabajé con la tapa del disco. Me gustó mucho esta tapa porque incluía una paleta de colores variada.

 


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