Foto: @michellevanool


Nota: Jessishei.

Ludwig van Beethoven decía que la música es la mediadora entre el mundo espiritual y el de los sentidos. Gratamente estamos sometidxs a las notas musicales  que revuelan en nuestras cabezas, aquellas que nos llegan por medio de amigxs, conocidxs, algoritmos. La música está en todo lo que vemos y sentimos. La conexión entre nuestros sentidos y las melodías que escuchamos resuenan, tienen colores, texturas, vibraciones y nos inunda de energía. Así es como se establece el nexo con Feng Suave, de manera penetrante, pero dulce y agradable. El maridaje que nos presenta el dúo holandés conformado por Daniel De Jong y Daniel Elvis Schoemaker , viene a deleitarnos lentamente, con sus melodías enraizadas en la sensibilidad y psicodelia con aires setentosos. Si bien  el significado de sus canciones es simple, viajando por el soul , jazz y reggae, no se encasillan en un solo estilo, dando oportunidad de explorar nuevos horizontes  con lo que mejor les sienta.  El dúo tiende a experimentar  el disfrute a la hora de hacer música, pero aclaran ser respetuosos y trabajadores con lo que hacen.

Sus melodías desplazan el cerebro y cuerpo livianamente por una psicodelia, en la que la expresión toma posesión del ser, mientras el sonido de la banda  recorre poderosamente cada vena del cuerpo.

Se presentan ante el mundo como Feng Suave en Octubre de 2017, con su EP homónimo  (en el cual se hallan  cuatro canciones: Honey, There's No Time,  By The Poolside, Sink into the Floor y  Noche Oscura). Pero anteriormente, en junio del mismo año ya habían lanzado su primer track “Sink into the Floor”, en el cual nos brindan interminables paisajes sonoros y expansivos, abrazando el Bedroom-pop como punto de partida. Su primer obra, conformada por estos cuatro temas, derivan de influencias como Marvin Gaye, Nina Simone, Al Green, Mild High Club  y  King Gizzard, entre otros.



Fotos: Pasqual Dominic Amade - Tess Janssen 


Daniel y Elvis se conocen mediante la participación en un concurso de talentos en años distintos, del que ambos fueron expulsados en la primer ronda. Luego de esto, se contactaron para juntarse a formar el proyecto que hoy conocemos  por Feng Suave. La peculiaridad del nombre surgió por la etiqueta de un shampoo portugués que decía “Ultra Suave”, el cual mezclaron en un juego de palabras con Feng Shui. A su vez, la fusión de ambos conceptos se unifica en dos palabras que terminan por dar el resultado final de “Feng Suave”, Viento Suave.

Actualmente, el dúo se encuentra expectante por la presentación de su último EP Warping Youth, obra maestra conformada por seis piezas líricas (y más de año y medio de trabajo) a presentarse oficial y completamente el 26 de Junio del corriente año; y de la cual dos tracks ya vieron la luz.  El 28 de febrero se estrenó Tokin Dozing, uno de los sencillos que forma parte de su último trabajo, dirigido y editado por Bob Sizoo y Denzel Möhlmann.  Por último, Maybe Another Time fue lanzado el 20 del corriente mes, video  dirigido por  Bob Sizoo y Najim Jansen, edición y fotografía  por Denzel Möhlmann, dirección de arte y estilo por Pasqual Amade y producido por NotAnEyeThing. El sonido vintage es indiscutible, y los guiñes a obras de artistas como Haruki Murakami y Yukio Mishima se hacen notar.

  Este nuevo EP, viene a traernos la frescura de melodías influenciadas por bandas como The Beatles,  sin dejar los rasgos funkys  con los cuales el dúo suele arremeter la atmosfera. Los sonidos siguen esa lógica penetrante como en sus primeros sencillos, sin olvidar  la calidez que los identifica. La lisergia va de la mano con la tranquilidad en su estado más puro y pleno, y desde este concepto  nos paramos para situarnos en el universo Feng Suave.



Fotos: Max D´orsogna - Michelle Van Ool 


Actualmente la banda se encuentra  en su “Feng Suave Tour Dates 2020”, del cual eventualmente debieron suspender varios shows programados para marzo y abril, dadas las condiciones de pandemia en todo el mundo, siendo recién en mayo la posibilidad de seguir en pie con su gira mundial.

Sin dudas, el alma de Feng Suave  roza los contrastes tonales de cada melodía, para agasajarnos con matices y relieves en una avalancha de sensaciones de relajación. La base está bien contrastada en el bajo, el cual le da cuerpo al climax melódico de Daniel. Podríamos intentar definir su voz suave y fina con la delicadeza y la armonía. O bien, cada nota clasificarla como una especie de mixtura, en donde los colores van y vienen y se van transformando en vibraciones que resuenan en nuestra mente. También podríamos dar fe sobre sensaciones que provocan cerrar los ojos y dejar atravesarse por esta especie de arma pacifica, que nos conduce a cada rincón de los temas. Pero el concepto de definición no es algo en lo que los holandeses quieran caer, y a decir verdad, la música no puede ser definida por un solo concepto ni sentida de manera igual por ningún individuo del planeta. Las experiencias son únicas y de ello depende que nos atrevamos a cruzar y experimentar qué hay del otro lado.


Fotos: Arenda de Hoop


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