Por Ariel Ebra

Nuestro amado rock and roll, tantas veces dado por muerto, ruge más fuerte que nunca en "La Palabra", el cuarto disco de Sueño de Pescado.

Y uno podría pensar que la vieja fórmula guitarra, bajo y voz ya no podría dar más de sí, pero vaya que si lo hace en estas 18 canciones de esta obra doble que proponen los Sueño. Los pescados nunca dejan de intentar e inventar nuevas maneras de decir. Siempre con el rock visceral como estandarte.



El disco, el viaje, arranca con "Peregrinos", y ya contagia melodías para cantar fácilmente. El golpe por golpe es contundente. Se suceden "La fe", "Una vuelta más", "Floresta" y "Persigue mi andar". Las letras de Manuel Rodríguez siguen surcando la poesía más barrial y descarnada ("Nadie golpea esta puerta cuando no hay nada en la mesa" dice en Floresta) a la actitud desafiante de "Persigue mi andar": "Los que dicen que es verso mi forma de andar, que se fijen tan mal no me fue".

Y llega "La palabra" anunciando "Cargo la resaca de una década mortal" y se sigue ahondando en los bordes, en los filos del exceso y la celebración.

El sonido es crudo, sin vueltas pero prolijo, dejando de lado la pomposidad de "Sangre en tus luces" para lograr una apuesta más cercana a sus primeros discos, con la frescura de siempre.

Y luego, un misil tras otro: "Rompecabezas corazón" con alma de hit, "Ruidos" y el spring final: una oda a ese amigo que fue parte y ya no está ("Almirante Brown") y esa pieza que es "Negrita", que ya se canta hace rato en recitales y es una oda a la no claudicación, al seguir siempre: "Si se acaba el cuento, una vuelta más, vamos a inventar, todos los intentos, que haya que intentar".

Y de eso se trata: siempre pelear, luchar, resistir.
Con amor y canciones.
Con rock y corazón.



Link a la lista de temas completa en youtube: Sueño de Pescado "La Palabra"