Crónica: Ariel Ebra.
Fotos: Jess Shei.

Marilina Bertoldi pasó por el Teatro Ópera el pasado viernes y sin temor a exagerar, brindó uno de los shows del año.
Desde temprano la sala se comenzó a llenar, ya afuera la cola de público daba vuelta la esquina, una postal que en tiempos de crisis no es habitual.
Todo comenzó con Antonia Navarro que sola animó la velada entre canciones como arrullos, rodeada de una guitarra y bases que crearon el clima justo para que la gente acompañe con mucha atención y cálidos aplausos.



Antes de las 22hs Marilina y su banda irrumpió en escena como un huracán.  La canción elegida para arrancar fue "Mdma" y nada fue lo mismo. Con un traje negro de lentejuelas que brillaban y lentes oscuros, Bertoldi desplegó una presencia que llenó todo el escenario entre bailes y una gran gestualidad rockera.



Cada mínimo gesto de Marilina fue aplaudido por los fans que se rindieron ante ella al instante: cantaron todos los temas y hubo pogo y baile.
La fiesta, porque fue una fiesta, siguió con "Desvanecer", "La casa de a" y "Correte " todas muy festejadas por todos los presentes. La banda sonó ajustada, rockera.
Cuando Marilina tocó "Rastros" jugando con grabar su voz y superponiendo a manera de coros lo que iba cantando (y todo sola) el resultado fue majestuoso. Al igual que cuando hizo sólo a guitarra y vos la íntima "Remis".



Cuando sonó "o No?" tembló el piso del teatro, dicho tema no es ni más ni menos que el tema que abre "Prender un fuego", que es un disco que además de ser su último trabajo le brindó a la artista premios y reconocimientos.
El cierre, con bises ante el fervor de un público que quería  más, fue con "Racat" y "Sexo con modelos". Show rockero y poderoso e inolvidable.