Crónica por Greta Acqua

Foto por Gody Mex para Gonna Go Producciones

Creía que llegaba temprano pero no dimensionaba la cantidad de gente convocada, era la primera fecha de un fin de semana que se sabía que iba a explotar, la fila de gente para entrar zigzagueaba por calle 13 sumando un largo de al menos tres cuadras. Entre vendedores de remeras y gente de la organización al grito de "QR en mano" entramos, y donde parecía que no cabía un alfiler, entraron dos cuadras más de gente, todas las edades, padres con sus niños, madres con jóvenes adolescentes, incluso la tercera edad se hizo presente en una noche que sabíamos era única, estábamos viviendo un momento histórico.

Ya no sabíamos dónde meternos, creo que nunca vi el micro estadio Atenas tan lleno y mientras seguía un caminito de personas que se adelantaba se apagan de pronto las luces, ese momento siempre es especial, todos los sentidos se encienden y estallamos de euforia. Entre el humo que salía del escenario aparece Wos con su look estilo guerrillero, borcegos, pantalones camuflados y musculosa negra cantando "Buitre" y saltando como si tuviera resortes en las suelas, poniendo el nivel de energía a tope y de entrada.

  La cantidad de gente que se amontonaba y se movía hacía pensar en las mareas del mar sólo que en vez de seguir a la luna lo seguíamos a él, hipnotizados con Valentín Oliva, que lleva en la sangre la música y el arte, hijo de Alejandro Oliva (director de La Bomba de Tiempo) y Maia Mónaco (cantante y actriz). Siguió "Culpa", tema en el que participa como invitado Ricardo Mollo, integrante de Divididos, a quién pudimos ver en las pantallas al fondo del escenario. Los temas se sucedían uno a uno, "Andrómeda", "Convoy jarana" hasta que las luces amarillas apuntan al centro del escenario donde se ubica el protagonista de la noche, logrando un efecto entre sombra recortada e iluminación directa asombroso y cuando todos nos quedamos boquiabiertos empieza a sonar "Okupa".

Los cuerpos no sabían cómo expresar semejante manija, no parábamos de saltar, gritar, cantar, ya no sabíamos qué hacer y esto recién empezaba. Por ahí, veo que entre la gente da vueltas una zapatilla Converse negra, estaban buscando al dueño o dueña que la había perdido y me quedé reflexionando un instante; hubo un cambio importante en el público durante los últimos años y lo siento un poco más compañero o colaborador, en otro momento quizás la hubiesen revoleado al escenario y fuiste!, si esa zapa era tuya dala por perdida, esa noche vi a personas desconocidas preguntándose si se sentían bien o ayudándose a buscar una colita de pelo. Incluso nos preocupamos cuando vimos una chica agachada y resultó que sólo se estaba atando los cordones. Todo esto en una fracción de segundo porque al toque suena "Alma dinamita" y si teníamos calor o sed no nos importó, de nuevo al ruedo de saltar y bailar, siguieron "Lleno de zafiros" y "Luz delito" temazo que nos hizo sentirnos un poquito ricoteros por un rato.

Acto seguido Wos empieza a improvisar en el momento vomitando palabras sin parar, como una catarata. Desde el público, absortos, tratábamos de seguirle los pasos para entender lo que decía y responder, pero explotábamos cada vez que nombraba nuestra ciudad. Como el tipo comprometido que sabemos que es, no dudó en criticar al poder y hablar de los laburantes pero seguido de eso, cuando creímos que frenaba a respirar se despacha con beat de improvisación vocal al que le respondía la batería, un ida y vuelta increíble que nos dejó callados por un rato.

   Las sorpresas no paraban, y entonces lo vemos agarrar una guitarra, único momento del show en que usó este instrumento y lo hizo para tocar "40" canción que pertenece al disco "Tres puntos suspensivos" con una onda muy 2' que obviamente nos hizo agitar en masa a todos. Cuando creíamos que no podíamos saltar más alto suena "Que se mejoren", las rondas de pogos se abrían por todos lados y entre el miedo a golpearnos y las ganas de bailarse todo, bueno, ganó el cuerpo que necesitaba sacudirse de tanta pandemia, vacunas y barbijos. Porque por más miedo que haya, cuando el corazón tira el cuerpo lo sigue.

   Por fin se dignó a darnos un descanso de tanta locura y siguió con una secuencia de temas tranquilos, tranquilos para el cuerpo porque las emociones estaban a flor de piel y estallaban como fuegos artificiales de colores, entre "Pared de cristal", "Arrancármelo" y "Contando Ovejas" vi personas abrazadas, amigos que en vez de filmar el recital se filmaban a ellos disfrutándolo, chicas que estaban transmitiendo por video llamada con amigas y gente llorando desconsolada... bueno... yo llorando desconsolada.

La jarana no paraba mientras veíamos a un "Niño Gordo Flaco" rompiéndola en el escenario, "Fresco" fue la excusa para que la bajista Natasha Iurcovich se luzca con un solo terrible y de paso, como si fuera poco metió un meneo hasta abajo junto con el jefe de la noche. Única representante del género femenino sobre el escenario, supo ganarse al público agitando desde su lugar y revoleando semejante melena al ritmo del bajo más que presente que seguía con la intro de "Cambiando la Piel", temazo para bailar y en el que participa Niky Nicole. Pero en el momento en que venía la parte de ella, nos dejó a todos cantando solos porque se dio el lujo de meter otra de sus improvisaciones que tanto bien le hacen, que tanto bien nos hacen.

    Después saltamos como un "Canguro" y cuando se sentó al borde del escenario, todos dijimos "Mirá mamá" estoy arriba no hay nada más que la vida, acto seguido sonaba "Melón Vino" y cuando quisimos darnos cuenta Wos ya se estaba despidiendo, pero en "Gato Negro" pudimos verlo bien plantado y erguido, porfiado y besando a su infierno. Después de que cantamos "Mugre" Wos se despide de todos nosotros agradeciendo, pero las luces no se encendían, así que seguimos saltando al grito de "no nos vamos nada, que nos saquen a patadas" y "una más y no jodemos más" ritual infaltable de cada recital. Por fin, haciéndose eco de nuestras plegarias vuelve al escenario para cerrar con el mismo nivel de energía con el que había empezado, como si no hubiese pasado una hora y media dándolo todo. Nos dimos el gusto de ver el estadio Atenas color "Púrpura".

¿Cómo van a convencernos de que la magia no existe?

        Gracias Valentín, por ser tan transparente, por saber encontrar las palabras y sonidos que describen las emociones que nos atraviesan y por querer compartirlas con nosotros, aunque sea una noche, aunque sean 90 minutos. Gracias por traernos tu arte, tus convicciones y tu sentir, ojalá que los dioses te den el don de volver a nacer. 

Wos se presentará en el estadio Diego Armando Maradona, cancha de Argentinos Juniors, el próximo 28 de octubre,  luego de seis meses de su show en el Lollapalooza, con un historial en el que más de 60 mil personas vieron su show Oscuro Éxtasis en vivo en las 10 ciudades de Argentina que visitó desde su lanzamiento.

  • Las entradas saldrán a la venta el lunes 23 de mayo a las 12 a través de Ticketek.