La banda de indie platense deleitó al público con su primer recital luego de un año fuera de los escenarios producto de la pandemia. Una noche cargada de emoción, adrenalina y protocolos anticovid. 

A las 20:30 horas una fila de gente que va desde El TeatroBar, a mitad de cuadra, hasta la esquina de 43 y 8. Algunos fuman tabaco armado o marihuana, otras toman cerveza. Todes vienen esperando este momento desde junio del año pasado, cuando Isla Mujeres lanzó por todas las plataformas el disco Secreto.

Los recitales de a poco vuelven y la esperanza se huele en el cuerpo de los presentes. Muchas y muchos recibieron este material como una caricia al alma, mientras el coronavirus nos obligaba a vivir una vida de encierro en de junio de 2020. En ese mes el pico de contagios aún no había llegado y estaba subiendo de a miles por día. No fue posible una presentación en vivo, pero las pibas de Isla Mujeres movieron las redes sociales y las plataformas a pleno: entre post, vivos de Instagram, radios, entrevistas a portales y demás, el lanzamiento de Secreto fue una explosión silenciosa que hizo un poco menos oscuro el encierro obligatorio.  

-Mi abuela se vacunó boluda. Me pone re bien eso- dice una chica de veintipico de años a su amiga en la fila mientras esperan entrar. Un muchacho de la misma edad lo escucha y le comenta a su amigo que está a su lado que sus viejxs también se vacunaron. Los recitales de a poco vuelven y la esperanza se huele en el cuerpo de los presentes. 

Pasadas las 21:30 el Teatro Bar tiene casi todas las mesas completas, cada una de ellas con un spray de alcohol diluido con agua para higienizar las manos. Las entradas se agotaron cinco días antes del Show. En los balcones de arriba todavía hay algunas mesas vacías. La idea es que la gente se quede en sus “burbujas”, que en este caso serían las mesas de cuatro personas como máximo. 

Las pibas de Ibiza Pareo están entre el público esta noche. Un gesto de admiración. Dos bandas referentes de la escena musical en ascenso y además del empoderamiento de las mujeres y disidencias en la escena musical. ¿Compartirán escenario en algún momento? 

Tamara Estelita, que musicalizó la noche desde que abrieron las puertas, se retira con aplausos. Las luces se apagan y comienzan a sonar bajos, guitarras y sintetizadores. El telón aún no se corrió.

Las pibas están vestidas todas con el mismo entero con muñequeras color rojo, medias blancas y botas negras. Arrancan con una intro; luego tocan "Casi dos", tema de su primer disco, con sus arreglos de teclados característicos.

Luego hacen el tema que abre Secreto: “Mi nombre”. La que canta es Julia Barreña (teclados) y se suma Caro Conzonno con su trompeta para el solo del final. La trompetista tiene un vestido azul muy fuerte y luminoso.

Las letras de Isla Mujeres hablan del feminismo sin nombrarlo. "Las partes vivas del monstruo" ¿Será el patriarcado? Elena Radiciotti deja el bajo a un costado y toca los sintetizadores. El grito del final es poderosisimo: “Todos se fueron, se rompió la pared”. Alguna vez en su cuenta de Instagram las pibas contaron que la letra de esta canción fue escrita por las cuatro mediante un “cadaver exquisito”

Sigue la canción que adelantó el disco: Yo me perderé; un pseudo rap en la que Ampi desliza rimas con texturas y arreglos suaves y dulces. Hasta ahora todos y todas sentadas, aunque hay muchas ganas de bailar. 

Luego tocan “Vecinx” y "Color" y las ganas de bailar y saltar aumentan. Sin dudas este último es uno de los temas que más ruido hizo de “Secreto”, cuarto hasta ahora en la lista de más reproducidos de Isla Mujeres en Spotify. "Hoy estuve todo el día imaginándote, como una lenta estrella fugaz que sobresale de  mi casa", dice la letra que canta esta vez Amparo Torres

Las pibas de Isla Mujeres cantan todas. Las cuatro pueden poner su voz principal o coros para una canción. En el tema “Comiéndonos” el ritmo nos obliga a bailar, Julia vuelve a tomar la voz principal y Caro vuelve con su trompeta. En “Final” no canta nadie: es una balada instrumental que toca fibras de emoción profunda con acordes y melodías en escalas menores y texturas de indie rock tradicional. 

 "Veo el cielo", es un temón del último disco de las pibas, tema de indie platense marca registrada. Con "Deseo en la nuca" la gente del público ya no da más: se paran y empiezan a saltar y bailar, sobre todo cerca del escenario. ¿Vuelven los pogos?

En “Caímos al suelo” la que canta es Eliana mientras sigue marcando el pulso con el bajo. La frase “Nunca olvides no importa que pasó siempre voy a ser tu amiga” toca una fibra íntima. “Desordenar” tira quizás otra máxima del feminismo: “No voy a ser como a vos te guste” y transmite una energía poderosa; mientras que “Enemigo” invita más a escuchar más relajade, con birra en la mano.    

Llegando al final del recital con los temas “Problema” y “Deseo en la nuca” la gente del público ya está en su mayoría de pie y bailando. Definitivamente hay ganas de que vuelva el pogo, pero la pandemia sigue y en el final de la canción del primer disco las personas vuelven a sus asientos y manteniendo las distancias. 

Cierran el recital con “Asesina”, otro del primer disco. "No tengas miedo valiente, sólo te arrancaré el corazón de un tirón, de un tirón" nos dicen, a modo de despedida. Hasta la próxima. 

Lista de temas:

Ambient

Intro

Cabeza

Casi dos

Mi nombre

Las partes vivas del Monstruo

Yo me perderé

Vecinxs

Color

Comiéndonos

Final

Veo el cielo

Caímos al suelo

Desordenar

Enemigo

Problema

Deseo en la nuca

Asesina



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