Fotos de Romina Sautel .

La llama del rock and roll flamea alto todavía. Aquella música originaria de las plantaciones de algodón, aquel blues negro exquisito que luego se electrificaría y daría origen a un nuevo sonido, sigue vigente. Y claro que nunca fue la música solamente. Siempre fue y será actitud. Una forma de vivir.



El viernes 12 de marzo en el teatro Favaloro, el maldito, sucio y genuino rocanrol volvió a cobrar forma con un ciclo (Elegante stone) y dos propuestas inmejorables: Gabriel Diaz (el Gaba) cantante de Blues Motel y Cabeza de cabra.



Tempranito el Gabba pateó el avispero y recorrió temas clásicos y propios. Hubo invitados que aportaron magia: Lucas Buffo y el tano de The pocas nueces. Hubo piernas que se animaron a bailar y una gran alquimia entre el cantante y el público El escenario quedó hecho fuego y Cabeza de cabra supo aumentar esas llamas.



La banda liderada por Nacho Bruno salió con una andanada de rock de guitarras y melodías para tararear a viva voz. La banda tiene poco mas de un año y le tocó sobrevivir a la pandemia, amén de recordar que hace un año habían tenido que suspender precisamente el show en el que ahora tocaban.



"Ella", "Que sucede" y "Las estrellas" fue el inicio del show a puro rock e intensidad. La previa del recital fue inmejorable: sold out a días del anuncio del evento: las entradas volaron y la expectativa era grande. Cabeza de cabra presentó su material que hace meses gira por las plataformas: el poderoso Ciudad de rock and roll.



Y hubo muchas postales para el recuerdo: difícil olvidar esa comunión rockera arriba del escenario cuando a los Cabeza de cabra se le sumaron casi todos aquellos que habían tocado esa noche: una multitud sanguínea y eléctrica donde se derrochó amistad y rocanrol. Temas como "Richard" y "Nunca pararé" fueron una oda en conjunto al siempre vigente espíritu rockero.














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