El primer libro de no-ficción del periodista y escritor Damián Mereles, oriundo de Florencio Varela, cuenta con crudeza y sin filtro historias cotidianas de una de las zona más densamente poblada del país.

 

 Damián Mereles habla como escribe: sencillo, sin vueltas y sin filtros. Usa lunfardos juveniles callejeros como: “en un toque”; “me la flasha”; “me pegué un viaje”. En un total de 90 microrrelatos cargados de estos vocablos, el autor nos invita a pasear por su mundo con una diversidad de condimentos: anécdotas urbanas del Siglo XXI como trabajar de Uber, de almacenero, de periodista o cobrando peajes; usar Tinder, sufrir bulling, asumir (sufrir) la deconstrucción, sin utilizar en ningún momento ese término.  

 

Si bien Mereles aclara en un pasaje que “Este libro no es un diario íntimo”, lo cierto es que bien podría ser una confesión, una “sacada de careta”, respecto a la realidad que le toca vivir a buena parte de la gente del conurbano bonaerense pero que en cierto modo permanece bajo la alfombra. Una población que muchas veces sale en los noticieros y es tendencia en las redes sociales por episodios de violencia, los cuales son apenas la punta del iceberg de una desigualdad tan palpable como cruda.

 

Pese a la crudeza, Damian logra que el/la lector/a empatice con él. Qué otra cosa se puede hacer cuando las oportunidades son cercenadas y la sociedad te echa la culpa “porque no te esforzaste lo suficiente”. Contrariamente a lo que el discurso de la meritocracia nos quiere hacer creer, las clases populares tienen muy incorporada en su cultura el esfuerzo y el no rendirse ante las adversidades. Entre líneas, el autor nos va a querer convencer de que justamente lo que faltan son oportunidades; y que la sociedad del “salvese quien pueda” que creó el neoliberalismo en los 90 no da para más.

 

“Dami”, como lo conocen sus amigxs, tampoco se priva de hacer reflexiones en voz alta, como si diera un megáfono a sus propios pensamientos sin que paguen peaje: lo heteroflexible no quita lo machirulo; los autos sacan a pasar a sus dueños haciendo mucho ruido y no está mal odiarlos por eso, pese a que pertenecen a la misma clase trabajadora que el autor.

 

En el libro de Mereles hay un grito contenido de rabia conurbana; la necesidad de reivindicar las vivencias, lo villero, relatar el sufrimiento en primera persona y los intentos cotidianos de alegrías efímeras que a veces tenemos los seres humanos y, sobre todo, lxs que trabajamos. 

 

Por momentos el narrador abandona la primera persona para adoptar la tercera, pero siempre siendo autorreferencial. Ahí va el gordo Mereles, dice, como intentando mirarse desde afuera, aceptandosé y al mismo tiempo fundiendosé en la masa del pueblo. Con esto Mereles logra el objetivo explícito que nos adelanta el título del libro: que los relatos de sus propias vivencias sirvan para graficar la vida de cualquier fulano o fulana del Conurbano.

 

Es un libro que bien podría leerse con un disco de Los Redondos de música de fondo, ya que su escenario está repleto de aromas populares, drogas ilícitas (la cocaína como la princesa mimada), historias de amor y desamor y la denuncia implícita de que otro tipo de sociedad es posible. Aunque el autor muchas veces nos transmita pesimismo sobre este último mensaje, en sus acciones nos demostrará que es más optimista de lo que él mismo cree.

 

Dato no menor: muchos de estos microrrelatos fueron escritos y pensados para las redes sociales. Es que el autor (como buen millenial) es conocido en las redes por su punzante capacidad de redacción. Sobre todo, utiliza Facebook, una red que muchas veces se cree en decadencia, pero que sabe cobijar joyas literarias como la de este periodista y escritor varelense.

 

El‌ ‌trabajo‌ ‌de‌ ‌corrección‌ ‌y‌ ‌selección‌ ‌de‌ ‌textos‌ ‌estuvo‌ ‌a‌ ‌cargo‌ ‌de‌ ‌la‌ ‌panameña‌ ‌radicada‌ ‌en‌ ‌Córdoba‌ ‌Paola‌ ‌Toselli‌; mientras que ‌el prólogo‌ ‌fue escrito por el periodista ‌platense‌ ‌Lucio‌ ‌Le‌ ‌Moal.‌ ‌El‌ ‌arte‌ ‌de‌ ‌tapa‌ fue obra ‌del‌ ‌reconocido‌ ‌dibujante‌ ‌Sergio‌ ‌Langer.‌ ‌

 

“Esto es zona sur” saldrá bajo el sello de la editorial Gato Misantropo y se puede adquirir por preventa mediante la página damianmereles.com.ar